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30 de Octubre de 2012
Enfermedades en epoca de frío.

¿Cuáles son las infecciones mas frecuentes en la guardería y como se transmiten?

Las infecciones más frecuentes de las guarderías son las mismas que se producen
fuera de ellas y la mayoría son producidas por virus.

Las infecciones más frecuentes son de tipo respiratorio; y le siguen: las infecciones
gastrointestinales, cutáneas y oculares.

• Dentro de las infecciones respiratorias las más frecuentes son las que afectan
a las vías respiratorias altas; aunque generalmente son infecciones banales o leves,
pueden provocar fiebre y disminución del apetito lo que motiva la preocupación de
los padres. A veces, pueden complicarse con otitis y precisar entonces, en estas
edades tratamiento con antibióticos.

Estas infecciones se transmiten a través de la saliva, los mocos, la tos y los estornudos.
Los virus se expulsan al ambiente a través de gotitas microscópicas que son
aspiradas por otros niños, que resultan así contagiados. Ésta es la forma de transmisión
más difícil de evitar en la guardería, particularmente porque muchas de
estas infecciones se pueden contagiar desde varios días antes de que comience la
enfermedad; es decir, durante el período de incubación.

Son ejemplos de enfermedades transmitidas por vía respiratoria: los resfriados,
faringitis, laringitis, tos ferina, varicela, sarampión, gripe, tuberculosis e, incluso,
meningitis.

• Las infecciones gastrointestinales, que se manifiestan con diarrea o vómitos,
con o sin fiebre y, a veces, dolor de barriga, son también frecuentes en las guarderías.
Los gérmenes se eliminan por las heces y el contagio se produce al ingerirlos. Las
enfermedades adquiridas por esta vía son particularmente frecuentes entre los
niños menores de 2 años, dadas las características de los pequeños, que aún no
controlan los esfínteres.

La gastroenteritis, hepatitis A y los parásitos intestinales se transmiten por esta vía.

• A través de la piel el contagio puede ser por el contacto entre personas y a través
de los objetos. Es el modo de contagio de ciertas infecciones de la piel, de las conjuntivitis
y de algunas infestaciones por parásitos cutáneas como los piojos.

A través de orina y saliva también se transmiten enfermedades víricas. La transmisión por contacto con sangre es muy rara en las guarderías.

¿Cómo se pueden prevenir las infecciones y su transmisión?

• El lavado de manos es la medida más importante para evitar la transmisión de enfermedades en la guardería.
• Se usarán pañuelos individuales y desechables.
• Los juguetes deben lavarse a menudo.
• Tanto los niños como los trabajadores deben tener sus vacunas actualizadas según el calendario vigente.
Además, las personas que trabajan en guarderías deben vacunarse anualmente de la gripe.
• Es importante declarar inmediatamente las enfermedades infecciosas que son susceptibles de prevención.

¿Si el niño está enfermo debe acudir a la guardería?

Donde mejor está un niño enfermo, aunque el problema sea banal, es en su casa.
De esta manera se evita, además, el posible contagio a otros niños.

No obstante, se considera que un niño no debe acudir a la guardería si:

- Precisa cuidados que no se pueden prestar en la guardería, por ejemplo nebulizar, limpieza de heridas, etc.
- Tiene fiebre elevada.
- La enfermedad le produce gran irritabilidad.
- Respira con dificultad.
- Tiene diarrea con moco y sangre.
- Tiene conjuntivitis.
- Tiene varicela, tos ferina, paperas o sarampión o hepatitis A.
- Tiene piojos.
- Tiene infecciones de la piel.
- Está enfermo y no se sabe la causa.
- Se observa escurrimiento nasal sea transparente, gris o verde. Esta es la mayor reincidencia por la que las familia deben ser consientes de no acudir a la escuela o guardería.

Las enfermedades respiratorias comunes en época de frío

En época de frío hay que cuidarse para no enfermar no exponiéndose a los cambios bruscos de temperatura.

La mayoría de las enfermedades respiratorias comunes del invierno son producidas por una gran variedad de virus. Esta variedad de gérmenes explica la posibilidad de que personas absolutamente sanas sufran de estas enfermedades en forma repetida; en especial, los niños menores de cinco años, que pueden padecer entre tres y cinco episodios de enfermedad por año.

Como estas enfermedades son producidas por virus, no se tratan con antibióticos, los cuales sólo serán indicados por su médico cuando sospeche una infección producida por una bacteria.

Parece que cuando los fríos llegan, resurgen una serie de enfermedades que permanecen ocultas el resto del año.

Mencionaremos las más comunes.

Gripe.

La gripe es una infección de las vías respiratorias causada por los virus de la gripe. Se contagia muy fácilmente de persona a persona al hablar, toser o estornudar. La gripe ocurre fundamentalmente entre los meses de junio y septiembre.

El resfriado común y la gripe comparten muchos síntomas, ambos son causados por virus, pero la gripe comienza bruscamente y el paciente se sentirá cada vez más enfermo.

Los síntomas son más intensos (fiebre más alta, dolores, etc.), escalofríos y podrá fatigarse. La tos seca y la fatiga pueden durar dos a tres semanas.

En los adultos la fiebre puede persistir entre uno y cinco días, pero en niños puede prolongarse más.

La mayoría de los pacientes no necesitan tratamiento ni medicamentos especiales ya que la gripe cura espontáneamente, pero para aliviar las molestias deben ponerse en práctica estas medidas:

Hacer reposo en domicilio (no necesariamente en cama)

No fumar

Tomar muchos líquidos, sobre todo calientes

Hacer una dieta liviana

Vahos o vaporizador si tiene tos

Bajar la temperatura

Calmar el dolor

Hacer gárgaras

Usar antigripales o descongestivos

Las infecciones por bacterias (como sinusitis, neumonías, infecciones del oído) son más frecuentes durante la gripe, y en estos casos su médico indicará antibióticos.

La vacuna de la gripe impide la enfermedad en la mayoría de las personas que la reciben, y en otras disminuye la severidad de los síntomas y sus complicaciones. Esta protege por un año, y se da en una sola dosis que debe administrarse en el otoño.

No tiene contraindicaciones salvo la alergia al huevo y que no debe administrarse si el paciente está enfermo con fiebre. Se recomienda su uso especialmente en mayores de 55 años, asmáticos, pacientes con enfermedades pulmonares o renales, diabéticos, cardíacos, pacientes con anemia severa, pacientes tratados con quimioterapia, y personas que trabajen en contacto con enfermos o en casas de ancianos o con niños y el personal del Area de la Salud.

El Resfriado Común.

Es una inflamación superficial de las fosas nasales causada fundamentalmente por virus; otras veces es de causa alérgica y en menos de 10% de los casos son producidos por bacterias. Los enfriamientos favorecen la infección viral y la aparición de los síntomas. Se contagia con gran facilidad. Los niños sufren más resfriados que los adultos y sus síntomas pueden ser más molestos, pues generalmente la infección se extiende más en las vías respiratorias. No hay vacuna eficaz por la gran cantidad de virus involucrados.

Los síntomas comunes del resfriado son:

Picazón nasal

Estornudos

Obstrucción nasal

Mucosidad (generalmente transparente; a veces puede ser verdosa y contener sangre)

Cambios en el olfato y gusto

Ardor de garganta

A veces, fiebre moderada y

Malestar general

El resfriado común dura en promedio tres a cinco días, y la curación la produce el propio organismo, en forma espontánea.

El tratamiento sólo ayuda a disminuir las molestias y consiste en:

Reposo si hay fiebre

No fumar

Tomar abundantes líquidos (los líquidos calientes ayudan al confort)

En los niños pequeños, elevar con almohadones, 30 grados la cabecera de la cama

Estar en ambiente húmedo (vaporizador)

Bajar la temperatura y calmar el dolor mediante medicamentos o medios físicos

Rinofaringitis.

La rinofaringitis compromete más extensamente las vías respiratorias altas que el resfriado común y por eso también se la llama comúnmente infección respiratoria alta (IRA).

A diferencia del resfriado

Produce más fiebre

Demora más en curarse

La congestión nasal y las secreciones (moco) son mayores

Puede dar laringitis (afonía o ronquera)

El dolor de garganta es más intenso

Hay tos

Hay mayor congestión de los ojos

La rinofaringitis dura tres a siete días. Sin embargo, aún desaparecido el virus algunos síntomas producidos por la inflamación de las vías aéreas tardan muchos días en desaparecer por completo (catarro, tos). Esto es frecuente y no debe alarmar.

La curación la produce el propio organismo, en forma espontánea.

El tratamiento sólo ayuda a disminuir las molestias y consiste en:

Reposo, si hay fiebre

No fumar

Tomar abundantes líquidos (los líquidos calientes ayudan al confort)

En los niños pequeños, elevar la cabecera de la cama con almohadones

Estar en ambiente húmedo (vaporizador)

Bajar la temperatura con medicamentos o medios físicos

Calmar el dolor

Hacer gárgaras

Tomar descongestivos (en los niños, sólo según la edad y con indicación médica)

Bronquitis.

Cualquier virus respiratorio puede provocar esta afección. La bronquitis ocurre cuando los bronquios se inflaman y producen mucha mucosidad. Es generalmente causada por una infección viral y menos frecuentemente por bacterias. Generalmente aparece en la evolución de una rinofaringitis. El hábito de fumar y la alergia, favorecen su aparición.

Sus síntomas son:

Tos intensa seca, que agrega catarro blanco o amarillo después de tres o cuatro días

Dolor o ardor en el centro del tórax (por la irritación causada en la tráquea por la tos)

Debilidad

Se puede tener chillidos o sibilancias en el pecho

Se puede tener fiebre (esta es más frecuente en los niños)

Sensación de fatiga

La bronquitis dura 10 a 15 días en las personas sanas. A veces la tos persiste más tiempo.

Como tratamiento se sugiere:

Reposo en domicilio

No fumar

Estar en ambiente húmedo (vaporizador) pues los ambientes secos aumentan la tos

Abundantes líquidos, sobre todo calientes, pues ablandan las flemas y facilitan la expectoración

Tomar duchas calientes para favorecer la expectoración

Poner calor (bolsa de agua caliente) directamente sobre su pecho

Bajar la temperatura y calmar el dolor con medicamentos o medios físicos

Antibióticos si se requiere

Amigdalitis.

Amigdalitis estreptocócica o “llagas de garganta” es una infección de la garganta y amígdalas causada por una bacteria llamada estreptococo. Es más común en niños de cinco a 13 años, pero se ve también en los adultos. Debe ser diagnosticada y tratada correctamente para evitar complicaciones (actualmente poco frecuentes) como la fiebre reumática y la glomérulo nefritis.
Sus síntomas son:

Dolor de garganta brusco e intenso (sobre todo al tragar)

Pérdida de apetito

Fiebre, que puede ser muy alta

Dolor de cabeza

Amígdalas muy rojas, con placas blancas

Agrandamiento de ganglios en el cuello

El diagnóstico se hace por el aspecto de la garganta y el cuadro clínico. La confirmación ideal es por el cultivo del exudado faríngeo, pero su realización requiere concurrir a un laboratorio y los resultados demoran 48 horas. Por ello, si el diagnóstico es seguro por el examen del paciente, su médico puede empezar el tratamiento inmediatamente.

Correctamente tratada, la infección se cura en 10 días, pero la mayoría de los pacientes mejoran francamente luego de dos o tres días de iniciado el tratamiento antibiótico, y podrán retornar a sus tareas (trabajo, escuela, etc.) luego de estar 24 horas sin fiebre.

Como tratamiento se sugiere:

Reposo en domicilio

No fumar

Tomar abundantes líquidos tibios

Bajar la temperatura y calmar el dolor

Gárgaras

Antibióticos

Neumonía.

Existen muchos tipos de neumonía, pero en general se define por un intenso dolor pleural al inspirar. Otro de sus síntomas característicos suele ser la tos, que en un principio es seca y que con el tiempo evoluciona hacia una mucosidad densa en la que en algunas ocasiones puede aparecer sangre. Considerada como una enfermedad grave y especialmente peligrosa para niños, mayores y personas débiles se recomienda la consulta con especialista (neumólogo), ya que su tratamiento requiere de vigilancia estricta hospitalización.